
Bueno, parece que esta vez sí que sí.... he vuelto... y doy fe que yo no quería... pero ¿qué se le va a hacer?, dicen algunos con sonrisa condescendiente (suelen ser los que no se fueron que se vengan como pueden los pobrecitos), lo bueno siempre se acaba y además si no fuese así no disfrutaríamos igual las vacaciones ¿verdad?
Pues no señor, yo creo que nuestro estado de bienestar óptimo es el del relax, de las tumbonas al sol, de los chapuzones en el mar, paseos a su orilla, libros de día, mojitos de noche (bueno en mi caso fueron más bien gin tonic de Bombay Saphir) y sobretodo esa sensación de no tener NADA que hacer, ninguna orden que cumplir, ningún horario que respetar, ningún mandato que acatar... bref... sentirse sin ataduras... yo que soy urbanita me doy cuenta que mi signo astral chino que es cabra, me tira cada vez más pal monte... y que Madrid a la vuelta de vacaciones puede ser insufrible. Aunque en el fondo, lo que más me jode, no es tanto el volver sino la certeza de que voy de cráneo hacia el invierno, hacia lo gris... we turn to grey como cantaba Visage en los 80's y yo soy de colorines, de muchos colorines... y el gris me deprime... y el frío y la lluvia y la falta de luz, esa hora solar que nos quitan a final de octubre porque por lo visto ahorramos (y digo ¿cómo que ahorramos si tenemos que encender la casa antes?, pero claro no soy CrueladevAl Gore, qué sé yo) y que su pérdida desquicia hasta las vacas que no saben ni a qué hora les toca el ordeño... pues eso si eso vuelve locos a los bovinos, a mi que soy muy animal me afecta enormemente y para mal.
Pero bueno, como siempre tiraré de mi natural optimista y mi alegría de vivir... y me confortaré en el hecho de que siempre puede ser peor y pensar que lo mejor está siempre por llegar. Ya se sabe mal de muchos consuelo de tontos pero vamos que me funciona... Mientras haya salud, dicen... y yo digo que prefiero tener salud al sol del verano....
Este mes de agosto en mi isla donde a los chavales con chanclas les llaman chachos con cholas, donde no castigas a tus hijos sino que les penas digo yo para que se apenen de haberse portado mal, allí donde se comen mangas y se habla rápido, acentuando las vocales para hacerlo más cantarín y no se conoce la jota... "Cruéeela que viene Alehandro a por E", he estado en la gloria... me leí 6 libros, unos buenos, otro regular y uno claramente malo y he asistido al despertar de mi E a la vida del ligoteo veraniego... en la pandilla de siempre, o sea unos preado pavovíticos de 10 a 15 años, se instaló la revolución hormonal...
Teresa, dueña de un adolescente de 14 años todo espaldas y piernas morenas, amigo de mi E desde su más tierna infancia y yo asistíamos risueñas y cómplices a esas zancadillas hechas por amor en la piscina (te ahogo porque me gustas y así luego te rescato y de paso te meto mano), descubrimos que de repente las chicas se olvidaron de saber nadar a no ser que estuviesen agarradas a los hombros del chico de su corazón, nos asustamos ante las bofetadas perdidas que propiciaba mi E al pobre incauto que le decía cualquier chorrada (porque es un hecho que en la adolescencia cuanto más pegas a un chico más te gusta ese mismo chico). Risas histéricas, discusiones, alboroto, hoy te quiero mañana no sé, quizá estaré por tu primo a quien rechacé ayer y que seguro que mañana pasará de mí.
En este ambiente festivo, mi E y Ale su compañera de fatiga reinaban sobre los machos en ciernes que calentaban la piscina con sus propias hormonas revolucionadas... destilando su cariño con medida, y rompiendo corazones a destajo... nada parecía que iba a frenar su control absoluto sobre esos aspirantes a don juanes que seguían intentando llamar la atención haciendo mortales desde el borde de la piscina cual cachorro haciéndose pis al mover el rabo.
Nosotras, las madres intentábamos adivinar quién gustaba a quién, sonsacando al más pequeño de 10 años a base de chupa chus y cromos de la liga de fútbol para obtener informaciones privilegiadas mientras los padres nos miraban con un leve levantamiento de cejas y suspiraban "mujeres dejadles vivir". No entendían que más que curiosidad materna lo nuestro es como un enganche a un culebrón de sobremesa tonto, divierte sin hacer daño.
Tuve que intervenir y defender al pobre Fer quien volvió a casa (bueno es un decir porque tienen un velero de 14m, el sueño de mi C por cierto) con los ojos enrojecidos y cabizbajo sin querer mirar a su madre a la cara y sin darla explicaciones de su extraña comportamiento...
NO, el niño no se había tomado drogas, ni se había peleado con los niños del pueblo, ni tampoco se había bedido hasta las aguas del atlántico donde nos bañábamos a diario, sino que mi E le había dado calabazas y el chico con el corazón destrozado no estaba como para confidencias maternas a la luz de la luna.... bref que nuestro corazón materno estaba la mar de entretenido al ver nuestros retoños dar sus primeros pasos en eso de las relaciones más que de amistad, que no de amor ya que la palabra les queda todavía enoooooorme, y recordábamos nuestros propios inicios en esas justas.
Yo tenía 13 y quedé con un niño en las dunas, pero cuando se me acercó y me plantó un morreo rápido le di un bofetón y le mandé para Ayacata (viene a ser como Cuenca para un Canario vale me acabo de inventar la expresión) y le dije que me iba a chivar a mi hermano mayor, el pobre se fue corriendo y no le volví a ver más en todas las vacaciones, fue cuando empecé a echarle de menos y llorar su pérdida...
y yo me entró el miedo cuando me iba a encontrar con un chaval en la peña y para disimular le dije que tenía anginas y que mejor no me de un beso, al día siguiente me había olvidado del asunto y besé a su mejor amigo... acabaron peleados por mi culpa
Bueno yo me hice novia formal formal en la playa, vamos tanto que al final me casé con él y todo, tuvimos a Fer, él se puso a beber y nos divorciamos a los dos años... para que veáis.
Todas quedamos de acuerdo en que lo mejor a esta edad es no tener novio y pasárselo en grande como lo hacían nuestros niños.
Fue cuando el huracán Palma asoló nuestro oasis... 14 años bien puestos, un currículum que se adivinaba ya con algunas experiencias serias, tetas orgullosas, piercing en el ombligo y lo peor rubia teñida, vamos le faltaban los tatuajes... Palma, sí se llamaba así la criatura, se zambulló en las aguas verdes y dejó a todos los varones, y no sólo los menores de 18, boquiabiertos. Mi E y su acolita presintieron de inmediato que la competencia acababa de llegar y se apartaron con gestos de asco, como si Palma fuese una peligrosa planta carnívora, pensando que sus galanes las seguirían raudos y veloces, craso error, no se movieron del sitio.
Palma se quedaba poco tiempo pero estaba decidida a destronar a nuestras princesas y no tenía un minuto que perder. Así que pasmados todos admirábamos sus movimientos de ninfa acuática desvergonzada, en menos de una hora había conseguido que todos le hagan corro y se frotaba al cuerpo electrizado de los chicos de la pandilla, les susurraba cosas al oído, se reía coqueta de todas sus bromas, y se soltaba la melena rubia con un gesto estudiado a lo Brigitte Bardot. Bref un poema... Teresa me susurró al oído "creo que Alber y Santi no salen del agua por no enseñar lo excitadamente contentos que están, ay cómo me van a dejar las sábanas"
- ya te digo nunca mejor dicho eso de a ver quién se lleva la Palma... dios que niña más popular - Menuda putilla dirás, ¿dónde están los padres?
Por la noche el divorcio estaba consumado, los chicos, incluso Fer y los más pequeños se fueron a bañar con Palma dejando a mi E y Ale recomiéndose el rencor. Ambas escandalizadas y vengativas decidieron que ello no se iba a quedar así y por primera vez en los 7 años que llevamos veraneando en el Puerto deportivo, cruzaron la delgada línea entre el exclusivo Club del Mar y el pueblo pesquero... sí, si sus chicos les eran infieles con la primera palma que les trajo el viento, ellas harían lo propio con los Manganeros, esos chicos renegridos, bocazas y un poco asilvestrados que siempre ignoraron.... y probaron por primera vez el poder de la famosa atracción que ejerce el chico más canalla sobre todas las mujeres ... Hey Baby take a walk on the wild side cantaron a dúo.
Fue entonces cuando nuestro culebrón Disney se tornó en plan West Side Story, un Romeo y Julieta canario... Cuando Palma se fue cual piuma al vento, los chicos de la pandilla se dieron cuenta de que sus eternas princesas prometidas se habían pirado y habían ascendido a ser una pareja artística tipo Thelma y Louise... Qué les importaba a ellas que los del pueblo no vayan a colegios privados, ni sean campeones de natación, ni sepan decir otra cosas en inglés que Money Money, que es lo que gritan a los turistas después de tirarse al mar desde el puente... ellos sí que sabían cómo hacerlas sentir las reinas del mambo y de todo el pueblo pesquero, ellos sí las admiraban sin remilgos, se peleaban por su corazón sin piedad y sin temor a hacerse daño... unos hombres de verdad... Encantadas E y Ale, se paseaban por la avenida rodeadas de su corte, ignorando con soberbia a los niñatos que no habían sabido crecer como ellas... les faltaba decirles Llorad como mujeres lo que no supisteis conservar como hombres... Ellos habían perdido su reino por una palma cualquiera y ellas habían conquistado un pueblo. Allí te quedas chaval.
Miré interesada los progresos de mi E, cada día más femenina, acortando faldas y poniéndose pinzas en el pelo, me aseguré de que los chavales por muy de pueblo que eran no eran más que eso, críos más brutos pero críos al final y la dejé correr hacia su futuro... su independencia... la supervisaba de lejos, sin que lo note al fin de cuentas es de esas cosas que en Madrid no puede hacer... quizá hasta la envidié... qué suerte, recordé esa sensación de poder que descubres al notar las miradas de los chicos... me sentí un poco más mayor... pero me gustó verla disfrutar de su primer verano del amor...
Se despidió llorando de todos, los del pueblos y los de la pandilla reconciliada... Te queremos E, decían en coro, amigos todos por fin... en su muñeca la pulsera de la suerte de Fer, sí el mismo que había rechazado unos días antes, Fer paciente la miraba con sus ojos negros escondidos detrás de un flequillo igual de azabache... había sido al final el más listo, pasó de ella y ella volvió... no hay secretos, y es bueno saber que hay cosas que nunca cambiarán... el verano siempre tiene esa peculiar magia que enamora a todos.
Gracias por vuestras palabras en los comentarios del post anterior... me llegaron al alma... gracias a Ro y Argelia por ser el 75 y 76
y aquí empieza la cuarta temporada de mi Crueles pensamientos, título que no cambiaré visto los resultados de la encuesta (por cierto yo voté para no cambiarlo)
Besoooos y bienvenidos a casa.
